viernes, 16 de septiembre de 2011

Crossroads


A finales de los años 20, Robert Johnson ya quería tocar la guitarra y cantar blues, y para eso trataba de imitar lo que hacían algunas de las estrellas que más cerca le pillaban, como Son House y su amigo Willie Brown. Se supone que Johnson entonces era todavía un músico mediocre pero, tras desaparecer un largo tiempo entre 1931 y 1933, volvió a la escena convertido en el mito que es ahora. ¿Qué había pasado en ese período de tiempo? Evidentemente la verdad no la sabe nadie. Aunque hay quién defiende que Johnson pasó un año aprendiendo junto al bluesman Ike Zinnerman, la leyenda cuenta que Johnson andaba errando por el estado de Mississipi cuando, en el cruce entre la autopista 61 y la 49, en la localidad de Clarksdale, se encontró con el mismísimo diablo. El trato era el siguiente: El diablo le otorgaría al hambriento aspirante a bluesman el don de ser el mejor intérprete de blues si éste le ofrecía su alma a cambio. Trato hecho. Robert Johnson reapareció en público al poco tiempo convertido en un músico difícil de igualar y capaz de influir de un modo descomunal en la historia de la música popular. La leyenda, que corrió rápido por el delta del Mississipi, se vio afianzada por la letra de 'Crossroads', una canción que supuestamente da pistas sobre la historia de Johnson. Por desgracia el que se considera el mejor intérprete de blues conocido no pudo registrar todo su legado. En toda su carrera Robert Johnson sólo grabó 29 canciones en 42 tomas. Lo hizo en dos veces, la primera en 1936 en un hotel de San Antonio y la segunda en 1937 en Dallas. El sistema de grabación era más que rudimentario: Johnson entraba en la habitación del hotel, se sentaba y se ponía a tocar con su guitarra delante de una grabadora. Así se grabaron clásicos como el propio 'Crossroads', 'Love in vain', 'Sweet home Chicago', 'Rambling on my mind'.-


Andrés Calamaro, vox e instrumentos, desde su estudio doméstico...


3 comentarios:

Carlos dijo...

Que tremendo King Andres!!!!

Saludos de Chile

Tesorieri dijo...

Guau que bueno que volvió la música al horneo lo encontré de casualidad..
muy bueno como siempre!

Anónimo dijo...

Que sea blues! 10